Entrenamiento y Tratamientos según tu Pisada para Maratones y Carreras

Entrenamiento de Running para cada tipo de pisada

La preparación para un maratón o carrera va más allá de elegir las zapatillas adecuadas. Conocer tu tipo de pisada (supinadora, pronadora o neutra) es crucial para optimizar tu rendimiento y prevenir lesiones. En este artículo, exploraremos cómo adaptar tu entrenamiento y considerar tratamientos específicos según tu pisada para alcanzar el máximo rendimiento en tu próxima carrera.

Entrena segun tu tipo de pisada

Entrenamiento según tu Pisada:

Entrenamiento para Pisada Pronadora:

Fortalecimiento del Core:

    • Incorpóralo en tu rutina para estabilizar la pelvis y reducir la pronación.

Ejercicios de Equilibrio:

    • Mejoran la estabilidad, esenciales para pronadores que tienden a desplazar el peso hacia adentro.

Estiramientos de Tobillos:

    • Mantienen la flexibilidad y reducen la tensión en la zona interna del pie.

Entrenamiento para Pisada Supinadora:

Fortalecimiento de los Músculos Tibiales:

    • Ayuda a contrarrestar la falta de pronación natural.

Ejercicios de Estabilidad:

    • Fomentan el equilibrio y previenen lesiones asociadas a la falta de absorción de impacto.

Flexibilidad del Tendón de Aquiles:

    • Estiramientos para mantener la flexibilidad en esta área, reduciendo la tensión en el arco.

Entrenamiento para Pisada Neutra:

Entrenamiento Equilibrado:

    • Enfócate en un programa general de fuerza y ​​acondicionamiento.

Ejercicios de Flexibilidad:

    • Mantén la amplitud de movimiento en todas las articulaciones para una zancada eficiente.

Ajuste de la Técnica de Carrera:

    • Trabaja en la postura y la técnica para optimizar la zancada neutral.

Tratamientos Específicos Según tu tipo de Pisada:

Los mejores tratamientos para Pisada Pronadora:

Masajes en la Fascia Plantar:

      • Alivian la tensión en la zona interna del pie.

Uso de Plantillas Personalizadas:

      • Ofrecen soporte adicional y estabilidad.

Terapia de Estiramiento Profundo (Foam Rolling):

      • Reduce la rigidez muscular asociada con la pronación.

Los mejores tratamientos para Pisada Supinadora:

Masajes en la Pantorrilla:

    • Alivian la tensión y previenen lesiones en el tendón de Aquiles.

Plantillas con Amortiguación Adicional:

    • Compensan la falta de absorción de impacto.

Fisioterapia para Fortalecimiento del Tibial:

    • Ejercicios específicos para contrarrestar la supinación excesiva.

Los mejores tratamientos para Pisada Neutra:

Terapia de Liberación Miofascial:

    • Mantiene la flexibilidad y previene la acumulación de tensiones.

Entrenamiento de Fuerza Balanceado:

    • Fortalece de manera equitativa todos los grupos musculares.

Estiramientos Regulares:

    • Mantienen la flexibilidad en las áreas clave sin generar desequilibrios.

Consejos Generales:

  • Escucha a tu Cuerpo: Adaptar el entrenamiento según la respuesta individual de tu cuerpo a medida que avanzas en tu plan.

  • Programa de Recuperación: Incorpora días de recuperación activa y descanso para permitir que los músculos se reparen.

  • Revisión Periódica de la Pisada: Realiza revisiones regulares para ajustar tu enfoque según los cambios en tu pisada.

Plan de Entrenamiento por Fases:

Fase de Base:

  • Construcción de Fuerza: Fortalecimiento general de piernas y core.

  • Evaluación de la Pisada: Identifica patrones y necesidades específicas.

Fase Intermedia:

  • Entrenamiento Específico: Incluye ejercicios que aborden las necesidades específicas de tu pisada.

  • Pruebas de Zapatillas: Experimenta con diferentes modelos según las recomendaciones para tu tipo de pisada.

Fase de Pico y Tapering:

  • Simulacros de Carrera: Entrenamientos que imitan las condiciones de la carrera para ajustar la estrategia y el equipo.

  • Sesiones de Fisioterapia: Reforzamiento de áreas clave y tratamiento preventivo.

La preparación para maratones o carreras va más allá de la distancia que recorres. Adaptar tu entrenamiento y considerar tratamientos específicos según tu tipo de pisada es esencial para optimizar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones. Sigue un enfoque integral, escucha a tu cuerpo y busca asesoramiento profesional si es necesario. ¡Prepárate para cruzar la línea de meta con confianza y fuerza!